¡Hoy celebramos el Día Mundial de la Pasta! Y lo hacemos con la Dra. Arantza López-Ocaña, que nos explica cuáles son sus propiedades y cómo comer pasta de forma saludable.

Si hay un plato que gusta a casi todo el mundo, es la pasta; es fácil de hacer, muy versátil en la cocina y podemos encontrar una variedad enorme: está disponible en multitud de formas (codillos, fideos, tallarines, espaguetis, fusilli…) y de colores (roja, verde, negra…); podemos encontrarla con huevo, rellena, fresca o seca…

Como consejo, se recomienda que siempre que comamos pasta sea integral (generalmente, se suele tomar refinada) lo que nos va a permitir aprovechar los beneficios nutricionales que aporta:

  • Hidratos de carbono de absorción lenta, con un alto valor energético, por lo que su consumo es interesante en personas que realizan una gran actividad física.
  • El aporte de fibra puede ayudar a regular los niveles de colesterol y combatir el estreñimiento.
  • Apenas aporte de grasas (hablamos de la pasta, no de las salsas que se pueden añadir a la misma, y es aquí donde debemos tener cuidado).
  • Escaso aporte proteico (un 11%) y aporte de vitaminas y minerales bajo (salvo que estén enriquecidas); pero, por destacar alguna, pequeño aporte de Vitaminas E y B.

La base de la pasta más consumida es la semola de trigo con agua; pero, a día de hoy, en el mercado encontramos una gran variedad de pasta hechas con otras materias primas como:

  • De espelta: es una variedad antigua de trigo (su uso se remonta a hace 7000 años) que aporta una cantidad mayor de proteína (14,5 %) que el trigo común (11 %), más fibra, vitaminas B y E, magnesio, fósforo, selenio, etc. (no en grandes cantidades).
  • Pasta de arroz: otro cereal, típico de la comida asiática (fideos de arroz por ejemplo), apta para celíacos.
  • Pasta de lenteja naranja: en este caso es de legumbre, con lo que nos aporta todas las propiedades de la misma (mayor porcentaje proteico, de alto valor biológico) y sin que produzca los molestos aires que la legumbre suele producir; también tolerado por celíacos.
  • Pasta de trigo sarraceno: aunque se le llame trigo, no es un cereal como tal (procede de una planta de la familia del ruibarbo y de la acedera) pero tiene un alto porcentaje en hidratos de carbono, es rica en proteínas y muy rica en vitaminas del grupo B; además, es tolerado por los celíacos.

Como vemos, según la que elijamos, la pasta puede tener multitud de propiedades, y si a éstas le añadimos las que proporcionan otros ingredientes como las conservas de pescado (con su alto valor en omega3, proteínas, minerales y vitaminas A, D y B12), el resultado no puede ser más nutritivo y delicioso.

Aquí os dejo algunas ideas de platos de pasta saludables y riquísimos:

¡Feliz Día de la Pasta!

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