Cambiar hábitos y empezar a comer de forma más saludable y consciente suele ser uno de los principales propósitos de Año Nuevo. Y en ese camino a menudo nos encontramos términos como kilómetro cero, ecológico, orgánico, biológico… Cuatro conceptos diferentes que a veces nos pueden llevar a confusión. Por ello, hoy dedicamos el primer post de 2022 sobre nutrición y salud a explicar cuáles son las diferencias y cómo distinguirlos.

Alimentos kilómetro cero

Los alimentos kilómetro 0 son productos de proximidad (su origen esté a menos de 100 km del punto de distribución). De esta manera se favorece la producción, el consumo y el desarrollo de productos locales; y a través de ello, el desarrollo de la economía local.

Además, son productos de temporada y su producción y transporte tiene un impacto ambiental muchísimo menor. Y, al ser producto de temporada, ¡están en su mejor momento de maduración, de sabor y de concentración de nutrientes!

El hecho de que sean productos kilómetro cero no significa que sean productos ecológicos biológicos u orgánicos.

Alimentos ecológicos

Los ecológicos son aquellos alimentos (frutas, verduras, carnes, pescados, huevos…) que se han producido respetando el medio ambiente en varios aspectos:

  • En su producción agrícola, en la que no se usan abonos ni pesticidas químicos y se sustituyen por otros naturales o bioplaguicidas (que provienen o están hechos de seres vivos o de sustancias que podemos encontrar en la naturaleza, como puede ser el azufre).
  • En el respeto de los ciclos naturales (por ejemplo, no hay tomate en invierno).
  • En la alimentación de procedencia ecológica y respeto en todo lo posible en los animales hasta el momento del sacrificio.

Alimentos orgánicos

Son aquellos alimentos que han sido cultivados sin fertilizantes químicos, plaguicidas, ni fármacos sintéticos.

Alimentos biológicos

Aquellos alimentos que no contienen ningún componente alterado genéticamente.

Cómo distinguirlos

Para poder clasificar un alimento como eco, biológico u orgánico deben demostrar que cumplen una serie de requisitos.

Para reconocerlos como consumidores, deben llevar los sellos (de la UE o de España, por ejemplo) que certifican que cumplen esos requisitos.

Por último recordad que el hecho de que un alimento sea ecológico, ¡no significa que sea saludable!

Dra. Arantza López-Ocaña

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